Identidad corporativa 2.0
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Los buenos frutos del desarrollo a gran escala del mercado de las TI ya están aquí, lo que ha mejorado significativamente la soluciones enfocadas a la comunicación de masas.
Términos como “competencia” están perdiendo cada vez más espacio dentro del ámbito corporativo en favor de otros como “colaboración“. ¿Será que existe alguna relación práctica entre la Identidad Visual de las marcas y sus productos y servicios? Bienvenidos a la comunicación 2.0, donde el feedback es inmediato, preciso y explosivo. ¿Su ingrediente principal? ¡La interactividad de las ideas!
Las empresas 2.0 tienen en su marca uno de sus principales activos. Podemos resumir la Identidad Visual como un conjunto de símbolos absolutamente únicos, concebidos básicamente a partir de la identificación de los elementos y características únicas que, a través de un lenguaje y una estética adecuados, actúan directamente sobre los recuerdos del espectador, arrastrando consigo toda la experiencia acumulada con una determinada entidad, producto o servicio. Su resultado es lo que podemos resumir con el dicho “una imagen vale más que mil palabras”.
Normalmente, sería necesario un enorme esfuerzo por parte de la empresa lograr identificar cuáles serían esas “mil palabras”, a través de investigaciones, campañas, promociones, etc. Pero ahora los procesos comunicativos 2.0 generan nuevos modelos en la creación de marca. El espectador (empleado, cliente, socio, proveedor…) se convierte en un activo, asume un importante papel de colaborador y adquiere mucho valor en el proceso de construcción de marca: interactúa en su creación y mantenimiento, aportando datos sobre su interés, contenidos o tendencias de forma gratuita.
De hecho, este modelo es ya una realidad menos forzada y mucho más orgánica en el diseño de ciertas marcas.
Gracias a todo ello, el “target” en la estrategia de marketing de las empresas se presenta mucho más segmentado que antes y sus acciones son mucho más precisas. Además, cuando el espectador “colabora” con la marca a través de la interacción en los medios sociales y la marca responde (siempre tras la monitorización de sus resultados con las herramientas adecuadas), se pueden llegar a obtener muy buenos resultados de comunicación con una marca.