La red social corporativa: moda, tendencia y necesidad 

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Nota del editor: Josep Vilajoana Celaya es decano en el Col·legi Oficial de Psicòlegs de Catalunya, institución que acaba de implantar su red social corporativa, y ha tenido la amabilidad de redactar este post para nuestro ZyncroBlog. ¡Gracias Josep por tu aportación!

Seguimos las modas y a la vez tratamos con cierto desprecio aquello que tildamos de ser “simplemente una moda”. Las empresas, generalmente, tardan en acogerse a las modas. Pero aquella que acierta y es de las primeras en apuntarse a lo que luego se convierte en tendencias, constituye para ella una fuente de una diferenciación por la que otras muchas luchan denodadamente por conseguir.

La red social corporativa parecía moda, pero ahora vemos que se queda entre nosotros y que las empresas se plantean cada vez más, incorporarlas a sus sistemas internos de gestión. Las estadísticas parecen indicar que, hasta ahora, sólo las grandes organizaciones las están experimentando. Y ¿qué podemos aprender de ellas?, pues lo de casi siempre: que todo lo que responde a una necesidad real tiene posibilidades de durar en el tiempo, como mínimo hasta que una innovación cubra mejor dicha necesidad o, el mercado evolucione y, la necesidad se desvanezca.

Posiblemente, y por necesidad, el entorno de lo que ahora llamamos “Redes Sociales” se reorganice en breve. Ahora se mezclan herramientas con objetivos tan diferentes como los que tienen los muros, el microblogging, los blogs, las wikis, e incluso la mensajería intantánea, los chats, las videoconferencias, que seguramente no nacieron para las redes pero que contribuyen a incrementar la relación.

Una de las claves para el éxito de una red social corporativa consiste en que cuente con las herramientas que permitan orientarse a un objetivo concreto, que debería ser medible y estar alineado con los objetivos y las estrategias de la organización.

También se debate en torno a la importancia de preservar el anonimato, cuando esta circunstancia debería responder igualmente a las características del uso que se le vaya a dar. En según qué casos puede ser imprescindible pero, por el contrario, si por ejemplo se trata de generar ideas innovadoras, es más que posible que en la mayoría de estos casos el anonimato sea un obstáculo y, los que usen las redes sociales corporativas con estos fines, prefieran que toda la organización, incluso fuera de ella, sepan quién es el autor de la idea.

En el Col·legi Oficial de Psicòlegs de Catalunya hemos hecho una apuesta decidida por unir la ideas, fomentar la innovación y las relaciones a través de nuestra red social corporativa. Allí las diferentes secciones de nuestro Colegio pueden ya conocer en tiempo real la evolución de las necesidades de la sociedad, proponer soluciones, investigar e innovar conjuntamente y por supuesto comunicar al resto de los colegiados los resultados de su trabajo. En definitiva una red social corporativa es un espacio de relación que potencia la transferencia de conocimiento.

Hoy más que nunca, compartir lo que sabes es clave para adaptarse rápidamente a los cambios.