Ser 2.0… sin saber qué es el 2.0

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Hace unos meses estaba tomando un café con las amigas de toda la vida cuando me preguntaron: “Patri, pero exactamente… ¿qué significa esto del ’2.0′? Lo oímos por todas partes, hasta en “El Hormiguero”… ¡pero no tenemos del todo claro de qué se trata!”

Ellas, chicas muy inteligentes, con estudios universitarios… son 2.0 pero no lo sabían.

Resultó más complejo articular una explicación no técnica que el hecho de que entendieran el concepto en sí, pero creo que al final lo conseguimos.

En la explicación fueron básicos tres conceptos: uno más bien sociológico, la idea de compartir, y otros dos tecnológicos: internet y las redes sociales, con Facebook y Tuenti como paradigmas (porque aunque este grupo de amigas son casi treintañeras, como yo, viven en el País Vasco, y allí en este segmento de edad aún predomina el Tuenti…).

Cuando les transmití que la idea básica del concepto “2.0″ es la de compartir, la de poder generar contenido (sin necesidad de ser una empresa o un personaje público) y además publicarlo y compartirlo, la explicación comenzó a tener sentido para ellas.

El hecho de que hablamos del “2.0″ es porque se trata de una segunda generación, la segunda generación de internet en la que los contenidos ya no sólo los crean, publican y difunden unos pocos, los que se dedican a ello profesionalmente, sino que cualquiera puede crear y compartir. Con el riesgo que eso supone por la generación de “ruido” pero con el enriquecimiento de la información, los puntos de vista y las oportunidades que ofrece este nuevo modelo de publicación.

Para ello, ha sido necesario la generación de una serie de soluciones tecnológicas que han hecho posible que todos los internautas puedan generar, publicar, compartir, colaborar e incluso cocrear contenidos. Estas soluciones son principalmente los blogs (como éste), los wikis (con la Wikipedia como principal representante) o las redes sociales.

Junto a estas soluciones, también hay conceptos como el desarrollo web basado en la experiencia de usuario, el minimalismo en el diseño (modelo Google), el uso de determinadas técnicas informáticas (CSS, XHTML, AJAX, SaaS… que lógicamente no llegué a tratar en mi explicación coloquial más que con la idea de: “y ahora puedes tener todos esos contenidos en internet sin necesidad de tener nada guardado en local” (no podía faltar una mención a la nube ;-)).

Pero lo más curioso de la conversación es que ellas ya conocían e incluso practicaban el estilo 2.0 sin saber que era 2.0. En este grupo de amigas, primerísima remesa de la Generación Y

  • Las cenas ya no se convocan vía correo electrónico o SMS, sino por medio de un evento en Facebook
  • En los eventos de grupo (cumpleaños, fiestas, excursiones…), las fotos que se sacan se califican en 2 grupos: foto Facebook / foto no Facebook
  • Las vacaciones se planean leyendo blogs
  • Cuando se desconoce una información se consulta la Wikipedia
  • La actualidad informativa o de interés de determinados personajes púbicos se sigue leyendo el timeline de Twitter
  • Los productos o servicios que gustan a una y que pueden servir a otra se comparten recomendando páginas de Facebook
  • El correo ya no se utiliza entre amigos o compañeros, cuando escribes a alguien lo haces a través del muro o de los mensajes de Facebook
  • Para buscar trabajo debes tener un buen perfil en LinkedIn, tener bastantes contactos y pertenecer a muchos grupos
  • Como mínimo una vez por semana se accede a YouTube para ver vídeos y compartirlos si te gustan
  • Hay que tener una cuenta de correo Gmail (más profesional), aunque a nivel personal, para newsletter y otras promociones arrastres la de Hotmail

Podría continuar, haciendo esta lista interminable… pero no quisiera prolongar más este post y acabar con una reflexión. Y es que esta nueva generación, que es 2.0 pero que no necesita saber que lo es ya que lo tiene del todo interiorizado, dispone de una forma de relacionarse, de interactuar e incluso de trabajar completamente diferente a la de sus generaciones precedentes. Es por ello que dotar de herramientas 2.0 a las organizaciones en las que trabajan es la mejor manera de fidelizar a los miembros de esta generación, de motivarlos y, además, de explotar sus cualidades en favor de la propia empresa y del trabajador.

Prueba ya mismo a incorporar esta nueva tendencia dentro de tu compañía y benefíciate de sus buenos resultados. Tus empleados lo están esperando.