Inteligencia Emocional aplicada al entorno empresarial

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Para muchos el concepto de Inteligencia Emocional le suena pero no alcanza a poder definirlo de una forma adecuada. A mi me gusta la definición de Daniel Goleman en la que identifica la Inteligencia Emocional como la capacidad de reconocer nuestras propias emociones y las de los demás, de automotivarnos y saber controlar nuestras emociones y las de los otros que nos rodean.

¿Consideráis que una gestión adecuada de la Inteligencia Emocional dentro de una organización sería beneficiosa para su correcto funcionamiento?

Y es que lo que se está probado es que aquellos líderes exitosos en las organizaciones, no tienen en común que tengan el CI (coeficiente intelectual) más alto, ni que sean los más formados, ni los que hayan hecho más MBAs, sino que el rasgo común que los une es que todos tienen un CE (control emocional) mayor que la media, lo cual les permite controlar mucho mejor los tiempos y afrontar con una perspectiva distinta los problemas de su día a día o los de su equipo.

Este control emocional derivado de una adecuada Inteligencia Emocional se sustenta en dos pilares:

  • Competencia personal: Inteligencia Emocional Interna (gestión interna)
  • Competencia social: Inteligencia Emocional Interpersonal (miembros de su equipo)

¿Eres un líder en tu organización y quieres aplicar la inteligencia emocional a la relación con tu equipo?

Deberás contar con esto entonces:

  • Competencia personal: Autoconocimiento (conciencia emocional, autoevaluación precisa, confianza en uno mismo) y Autoregulación (autocontrol emocional, transparencia, adaptabilidad, orientación a la consecución de los objetivos, iniciativa y optimista).
  • Competencia social: Conocimiento social (empatía, conciencia de los objetivos de la organización y orientación hacia el servicio) y habilidades sociales (liderar con inspiración, influir, capacidad de liderar el cambio, trabajo en equipo o resolución de conflictos).

Algunas de estas cosas se pueden aprender a base de una buena formación. Otras se pueden conseguir y potenciar con herramientas sociales colaborativas, como es por ejemplo Zyncro. Pero otras son habilidades innatas en las personas, marcadas en nuestro ADN. El autoconocimiento es lo que te hará saber realmente cómo eres y que debes de reforzar para gestionar la Inteligencia Emocional en tu día a día.

Pero como me gusta más referirme a los nuevos medios sociales y a sus herramientas, pensemos en la parte de la competencia social que tenemos que poseer. Deberemos de ser conscientes de los sentimientos, necesidades y preocupaciones de los miembros de nuestra organización además de tener la habilidad de poder obtener las respuestas adecuadas y deseadas que nos ayuden a dirigir el grupo humano a nuestro cargo.

Y es aquí donde las herramientas sociales creo que han jugado un papel importante en la potenciación de la Inteligencia Emocional en las organizaciones, porque se basan precisamente en eso, en ser social, en interactuar, en saber identificar lo que el entorno humano nos comenta. Centros de trabajos interconectados por redes sociales internas o externas, espacios en ‘la nube’ donde compartir contenidos y conocimiento, muros de debate donde se resuelven dudas de compañeros, ¿no son acaso herramientas 2.0 aplicadas al desarrollo de la Inteligencia Emocional? Este concepto lo estamos usando todos los días pero no muchos son conscientes de ello.

Jose Luis del Campo Villares es Facilitador, Formador, Coach. Se preocupa de las personas y su vida dentro de las organizaciones; por eso es Consultor en Social Media y CEO de Socialmedia Network. Además de varias colaboraciones, escribe en su propio blog, que desde Zyncro os recomendamos.