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  • José Cabrera 9:00 el 10/07/2014 Enlace permanente | Responder
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    Dar para recibir: La propuesta de Adam Grant para la Era de la Colaboración 

    Tiempo estimado de lectura: 12 minutos

    Nota del editor: Hoy damos la bienvenida a nuestro a un nuevo autor colaborador, José Cabrera, un reconocido líder internacional en innovación tecnológica y gestión de personas. Esperemos que disfrutéis de sus artículos 😉 

    Si hay algo que ha marcado mi futuro profesional esto ha sido el convencimiento personal de que la mejor manera de lograr el éxito en todo lo que emprendía era hacer posible el éxito compartido.  Este es, en mi opinión,  el compromiso más importante de un líder con sus seguidores, el compromiso con su desarrollo personal y con su éxito profesional.

    En la reflexión de hoy quisiera profundizar la vinculación del éxito con el compromiso con los demás de la mano de Adam Grant, una autoridad de la psicología positiva. Su obra “Give and Take”, basada en mas de diez años de investigación sobre las relaciones humanas,  rompe el mito de que la avaricia es el camino al éxito y nos da ejemplos concretos de porqué en la Era de la Colaboración el éxito sostenible en nuestras vidas pasa necesariamente por el éxito de los que nos rodean. Su visión, sin duda alguna, tiene profundas implicaciones en la forma en que nos relacionamos con nuestros familiares y amigos, gestionamos nuestras carreras, criamos a nuestros hijos y diseñamos nuestras organizaciones.

    ¿De qué depende el éxito en nuestras vidas?

    Normalmente asociamos el logro en la vida, personal y profesional con factores como el esfuerzo, el talento, la constancia, perseverancia, disciplina, el atrevimiento o incluso la suerte. Grant nos propone una perspectiva nueva y refrescante sobre el arte y la ciencia del éxito.

    Give_TakeSu investigación, llena de ejemplos convincentes, nos muestra que el éxito depende en gran medida de la forma en que nos aproximamos en nuestras interacciones con otras personas. Cada vez que nos relacionamos con otra persona en el trabajo o en nuestra esfera particular tenemos que hacer una elección: “Dar o Tomar”. Es decir aportamos valor a la otra persona sin preocuparnos por lo que recibimos a cambio o tratamos de obtener tanto valor como sea posible de la relación sin preocuparnos por los demás. De la respuesta que damos a esta pregunta depende en gran medida, según la investigación de Grant, nuestro éxito tanto en la vida familiar como en la profesional.

    Tres formas distintas de relacionarnos con los demás.

    En su estudio Grant identifica tres patrones de comportamientos básicos en las personas según nuestra forma natural de relacionarse con los demás:

    Dadores – Aquellos que ” normalmente dan más de lo que reciben “. Son Generosos en sus relaciones y les gusta ayudar a los demás sin condiciones . Comparten de forma natural sus conocimientos y resuelven problemas a los demás sin buscar nada a cambio.

    Tomadores – Aquellos a los que les gusta ” recibir más de lo que dan “. Son personas, por contraste, generalmente competitivas, que tratan de obtener la mayor cantidad posible de nosotros, sin dar nada a cambio. Operan bajo la premisa de que si no hacen nada por si mismo nadie lo hará. Son maestros en acaparar el crédito y la auto- promoción y su objetivo final es asegurarse que están solos en la cima.

    (Más…)

     
  • Yolanda Torres 9:00 el 03/08/2012 Enlace permanente | Responder
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    LAS VENTAJAS DE LA COMUNIDAD… filosofía 2.0 

    Tiempo estimado de lectura+vídeo: 5 minutos

    Cada mes tengo una cita con vosotr@s, una cita que me ayuda a entender qué está pasando… busco, me informo y selecciono aquello que creo os puede ayudar en vuestr@s negocios/vida; al final todo está muy relacionado :-)

    La crisis ha acentuado la necesidad de la comunidad como unidad que se ayuda, comparte, se apoya y cuida de sus miembros. Dentro de esta idea tenemos varias opciones para poder mejorar nuestras finanzas y funcionamiento vital.

    Son algunas alternativas para mejorar el uso material de servicios/productos que, hasta el momento, cada uno de nosotr@s utilizaba individualmente. De nuevo, el entorno digital, la digitalización de la sociedad, ha propiciado crear y materializar estos espacios dónde se comparte.

    Las redes sociales corporativas, son una herramienta interna de las empresas para compartir conocimiento y optimizar el knowhow interno de la compañía.

    He acuñado una frase que ilustra perfectamente de lo que hablo “be global, adapt local. Aprovechemos el conocimiento y los medios globales para adaptarlos localmente. Antiguamente hablábamos de trueque, ahora de intercambio. La sociedad necesita intercambiar, nutrirse del dejavu de otros… en resumen compartir con los demás :-)

    • Conocimiento
    • Trabajo
    • Bienes materiales
    • Medios digitales
    • Proyectos
    • Vida

    El atroz individualismo, al que nos ha llevado la sociedad del consumo sin límite, ha generado desazón, infelicidad y, sobretodo crisis, mucha crisis; ahora estamos volviendo a conceptos que nos harán progresar buscando la interacción entre nosotr@s. Como siempre, si queremos saber qué está pasando en tendencias de marketing y estilo de vida, hay una marca referente:

    Es fácil, es sencillo, basta saber qué necesitamos, cómo lo podemos obtener con menos recursos y siempre tener en mente el compartir con los demás lo que nosotros sabemos :-)

    La filosofía 2.0, es la filosofía de compartir… si eres digital

    • Comparte
    • Interactua
    • Intercambia
    • Adapta

    El fin del individualismo ha llegado y con él la era del intercambio. Emociónate con lo que sabes y compártelo; humanízate, sintiéndote parte de esta comunidad llamada sociedad.

    Feliz Verano a tod@s

     

     
    • Alberto 9:37 el 03/08/2012 Enlace permanente | Responder

      Completamente de acuerdo contigo Yolanda, debemos darnos cuenta de que 2+2=5 y de que las sinergias deben ser aprovechadas en este sentido. Un saludo

      • yolanda 12:44 el 04/08/2012 Enlace permanente | Responder

        gracias Alberto vamos a compartir:-)

        • myriam 13:27 el 04/08/2012 Enlace permanente | Responder

          muy de acuerdo!! e información super útil q no tenñia ni idea.. en Boipeba aún usa el trueque..así q no debemos desviarnos d la ayuda en comunidad y del intercambio de conocimiento y ottros.. feliz verano!

  • Ignasi Alcalde 9:39 el 10/02/2012 Enlace permanente | Responder
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    El workneting y las redes de colaboración 

    Tiempo estimado de lectura: 6 minutos

    Trabajo colaborativoMucho se ha hablado, escrito y teorizado sobre la colaboración y la co-creación en redes de colaboración, y sobre el trabajo colaborativo. El networking y las relaciones importan para llegar a trabajar, pero para la puesta en marcha de proyectos mediante el trabajo conjunto y colaborativo lo que realmente importa es el workneting, es decir iniciar verdederas relaciones profesionales.

    El workneting significa que la verdadera colaboración no puede ser obligada, y es mucho más que la coordinación de esfuerzo, ya que en última instancia, los individuos deciden si colaboran o no, y su decisión es tan emocional como racional. Son las personas, el proyecto y finalmente la herramienta y/o software las que dan valor y sentido a la colaboración.

    ¿Qué hace que una red de colaboración empiece y se mantenga?

    Principalmente en línia  lo que comente en su día en mi post ¿Por qué la gente comparte conocimiento? hay entre muchas mas condiciones, dos condiciones básicas: simetría de expectativas y asimetría de conocimientos.

    Independientemente del tipo de red de colaboración, podríamos distinguir 3  tipologías de problemáticas remarcables en las redes de colaboración y trabajo colaborativo que debemos tener en cuenta:

    • Free riding. En una red de colaboración las relaciones se aguantan por la “fairness” (justicia) de la contribución. Cuando alguien colabora nada o poco, a ritmo insuficiente y se aprovecha de la contribución  de los demás, tenemos el fenómeno del “free riding” que toma el nombre de quienes utilizan el autobús pero no pagan: el grupo ha contribuido a crear una infraestructura/servicio y hay quien no colabora a mantenerla.
    • Crowdsourcing:  Otro problema que roza con este es como a veces se practica el “crowdsourcing” donde hay un actor privilegiado que lleva toda la creatividad del grupo (por ejemplo, una empresa). Si las normas de entrada son claras e indican quién utiliza el resultado de la creatividad de grupo, entonces no hay espacio a quejarse si quien convocó el “crowdsourcing” utiliza los resultados.
    • Conjura: Las redes se establecen por la confianza. La confianza es una expectativa respecto a la capacidad de compromiso y respuesta, de la competencia del otro, de la o las personas con las que colaboramos. Una confianza sostenidamente completa, genera y estabiliza una reputación. Pero la reputación se puede romper si un grupo decide reducir la buena evaluación y reputación  de un elemento de la red después de cada interacción o colaboración.  El mecanismo puede ser especialmente rápido y difícil de detectar en sistemas que basan su evaluación en el voto a la persona.

    Como vemos, en una experiencia ideal de la colaboración en equipo debemos ser capaces de detectar el sujeto comprometido en contraposición al sujeto frustrado, ya que esto puede determinar el rendimiento del equipo.

     

    Ignasi Alcalde es consultor multimedia en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y una vez más ha querido compartir con nosotros sus reflexiones sobre el trabajo colaborativo, que habitualmente difunde también a través de su blog y en su twitter.

    ¡Te recomendamos todos sus artículos anteriores!

     

     

     
  • Joan Alvares 9:15 el 21/11/2011 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: compartir, , ,   

    Comparte y vencerás 

    Tiempo estimado de lectura: 4 minutos
    Recientemente, entrando a la nueva sede barcelonesa del Istituto Europeo di Design, encontré impresa una de aquellas frases que cuestiona algunas creencias básicas. La frase en cuestión, atribuida al diseñador Jeffrey Zeldman pero aplicable a todas las profesiones que llamamos ‘creativas’, dice que:

    “no debes preocuparte porque copien tus trabajos, sino cuando dejen de hacerlo”

    ¿Es lícito copiar? No se me ocurre ningún colega de profesión que estuviera dispuesto a defender abiertamente las bondades del plagio. Tampoco yo lo voy a hacer. Sin embargo, todos -absolutamente todos- hemos copiado alguna vez. Consciente e insconscientemente. Sutil y descaradamente.

    Lo confieso: yo era de los que copiaba en la universidad. Lo utilizaba como último recurso cuando no había podido estudiar lo necesario. Algo que, para ser justo conmigo mismo, tampoco sucedió en tantas ocasiones. Siempre que copié lo hice de forma colaborativa; lo que hoy llamaríamos ‘wiki’. En lugar de sentarme al lado del primero de la clase, sitio que siempre estaba disputado por los profesionales del plagio, me sentaba entre tres o cuatro compañeros que sabía que habían estudiado la lección y extraía de cada uno aquello que más me interesaba. A partir de sus contribuciones construía mis respuestas y las enriquecía con mis aportaciones personales. Lo divertido del caso es que todas las veces en que copié, sin excepción, mis notas fueron superiores a las de cada una de mis fuentes por separado. No he logrado memorizar ninguno de los reyes visigodos, pero aprendí qué significa la ‘inteligencia colectiva‘.

    Creo que no se trata de copiar sin escrúpulos (lo que vulgarmente llamamos copy-paste). Se trata de copiar para mejorar (copy-improve), para que luego otro pueda copiarte.

    Me parece tan poco honesto decir ‘yo no copio’ como absurdo no hacerlo. De algún modo cuando ‘tuneamos’ un template de WordPress para hacer nuestra web, cuando versionamos un vídeo en YouTube o cuando retwiteamos una frase que nos gusta, estamos aprovechando en beneficio propio talento y trabajo ajenos. Pero esta es la historia de la evolución humana: una generación inventa la rueda para que la siguiente invente el carro. Internet, como entorno libre en (r)evolución permanente, ha acelerado este proceso de innovación basada en un conocimiento infinito, gratuito y actualizado.

    Pienso que no es osado decir que hoy el valor de una empresa tiene más que ver con la información que comparte que con la información que oculta. Que tan importante es saber, como poderlo compartir. Que los royalties son una cosa cada vez más obsoleta. Que en la economía de la atención, donde esta es un recurso cada más escaso, que alguien dedique su tiempo (para escucharte, para leerte, incluso para copiarte) es la señal de que estás aportando valor a la cadena. Que dar, ha sido y será siempre la forma más efectiva de recibir.

     

     
  • Ignasi Alcalde 9:00 el 23/08/2011 Enlace permanente | Responder
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    ¿Por qué la gente comparte conocimiento? 

    Tiempo estimado de lectura: 6 minutos

    Nota del editorIgnasi Alcalde ha tenido la gentileza de cedernos este artículo de su blog que explica incluye diversas teorías sobre por qué compartir el conocimiento en esta sociedad hiperconectada.

    Desde Zyncro hemos querido difundir este artículo ya que  es un concepto clave en la base de la empresa 2.0 y que Zyncro intenta potenciar. Gracias @ignasialcalde.

    Es imposible imaginar la cantidad de información de “última hora” que podemos llegar a procesar diariamente. Con Twitter, los updates de Facebook, actualizaciones por correo electrónico, RSS… compartimos mucha información. Normalmente todos los que compartimos realizamos varios roles a la vez: emitir, remitir y compartir, mashing up, recibir, redistribuir, crear, combinar y recrear.

    Después de la lectura la psicología de Compartir, ¿Por qué la gente comparte contenido online? pude comprender las principales motivaciones detrás del acto de compartir. Casi el 75% de las personas del estudio indican que el acto de compartir como acto de “gestión de la información” que les permite procesar la información de forma más profunda, a fondo y de forma mas cuidada, lo que indica que el intercambio de información cuando comparten, les ayuda a hacer mejor el trabajo.

    Según Seth Godin fundador de Squidoo, en su post “I spread your idea because…“, relata algunas claves interesantes por las que compartimos algo en la web. Las principales que llaman mas mi atención son:

    • Compartir esta idea me hace sentir generoso, desinteresado.
    • La idea me interesa y quiero tomar parte activa en que triunfe, en que se extienda
    • Estoy indignado y quiero que otros se sumen a mi indignación
    • Alguien que conozco o con quien me siento implicado me lo pide directamente
    • Puedo usarlo para unir a diferentes personas y construir comunidad
    • Economías de escala, tu servicio – que yo ya utilizo – funcionará mejor para mí si mucha gente lo usa
    • Tu idea me permite expresar algo que yo tengo dificultad para expresar o explicar directamente
    • Me permite ayudar a alguien que me importa o interesa
    • Me gusta lo que haces y es mi manera de pagarte por ello

    Pero lo que me interesa principalmente entender los fundamentos reales que gobiernan ese comportamiento de compartir en el ámbito profesional. ¿Qué hace que las personas estén dispuestas a compartir sus conocimientos con los demás? Debido a que nuestro conocimiento está estrechamente ligado a nuestra identidad, ya que es muy importante para cada uno de nosotros que nuestros compañeros nos vean como conocedor y experto. Una de las principales formas en que demostramos esa identidad a nuestros compañeros, es compartir nuestros conocimientos con ellos. Sin embargo, compartir el conocimiento es peligroso, ya que la otra persona puede hacer un comentario hiriente sobre él o indicar que no vale la pena seguir escuchando. Y el conocimiento compartido requiere tiempo, porque para responder realmente a lo que la otra persona pregunta, debemos emplear tiempo para entender el problema y explicarlo con la suficiente profundidad.

    En el blog de Nancy Dixon, revela que uno de los estudios más interesantes en el intercambio de conocimiento fue realizado por Constant, Kiesler and Sproull. Uno de sus descubrimientos fue que los empleados diferenciaban dos tipos de intercambio de conocimientos. Un tipo de personas estaba compartiendo productos, por ejemplo programas de ordenador, y un segundo tipo, compartían el conocimiento que los empleados habían aprendido de su propia experiencia, por ejemplo, cómo llegar a un cierto cuello de botella en el sistema, o cómo lidiar con un error particularmente difícil en un programa. Este segundo tipo de conocimiento que ellos consideran como parte de su identidad, una gran parte de lo que les permitía ser buenos profesionales.

    Cuando compartían el segundo tipo de conocimiento, el experiencial, obtenían un beneficio personal de hacerlo. El beneficio personal, no era el dinero o la promesa de un ascenso, sino que el principal motor para el intercambio de conocimiento experimental es el respeto y el reconocimiento de sus pares. El reconocimiento significa más para nosotros cuando se trata de aquellos que realmente conocen el tema, que saben lo que están hablando.

    Esto nos lleva a la segunda razón de la gente para compartir su conocimiento, las relaciones. La forma en que un profesional puede saber cómo alguien va a tratar el bien precioso de su conocimiento es conocer a esa persona lo suficientemente bien, es decir establecer relaciones de confianza. Las relaciones pueden ser construidas a través de conversaciones informales, la lectura de lo que otro ha escrito, trabajando juntos en un equipo, o ver los comentarios en una comunidad on-line.

    Por lo tanto, resumiendo el intercambio de conocimientos y la relación van intensamente ligados, e interactúan mutuamente. Y tal y como indicó Ismael Peña-López en uno de mis últimos post, es importante visualizar los beneficios estrictamente individuales que el participante obtendrá de trabajar colaborando con los demás. Es decir, qué incentivos tengo yo para trabajar con otros. Además del menor esfuerzo y la posibilidad de llegar más lejos, hay dos condiciones añadidas: simetría de expectativas y asimetría de conocimientos.

    Por una parte, yo necesito saber que habrá una simetría en el compromiso y, sobre todo, en el nivel, en la calidad de la aportación de los demás respecto a mí mismo. Si yo sé mucho de un tema, o estoy muy implicado, quiero que los demás tengan una trayectoria similar. Si no, más que trabajar con, tengo la sensación de estar trabajando para alguien. Por otra parte, debe haber una asimetría de áreas de conocimientos, aquí es donde la hibridación es clave, donde lo aportado por diferentes miembros del equipo no sea lo mismo. Si no es así, estamos haciendo que personas que podrían perfectamente trabajar solas acaben trabajando juntas para llegar al mismo resultado, con el contratiempo de añadir los costes de coordinación que requiere un trabajo en equipo y que aquí no se compensan con los beneficios.

     

     
  • Juliana Avila 9:00 el 17/08/2011 Enlace permanente | Responder
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    Generación Y: motivados para compartir 

    Tiempo estimado de lectura: 3 minutos

    Quien no ha oído hablar de la Generación Y es que ciertamente no leído nada sobre gestión, negocios, redes sociales o empleo durante los últimos 12 meses. Este grupo, muy específico, está forzando un cambio de paradigma acelerado dentro de la empresa.

    A diferencia de las generaciones anteriores, los miembros de la generación Y ya no se sienten motivados por las mismas cosas. “Los Y” han crecido con la tecnología, que ya no es un accesorio para ellos sino una parte integral de sus vidas. La Generación Y abre seis ventanas de chat, escucha música, actualiza sus redes sociales, habla por teléfono y responde mensajes de correo electrónico al mismo tiempo que prepara un informe o realiza un análisis de datos. ¿Imposible? No para la Generación Y. Esta generación nació acostumbrada a hacer mil cosas a la vez. Para ellos, la velocidad es otra. Y siempre quieren más y más…

    El lapso temporal existente entre la generación anterior y ésta no es suficiente para justificar la gran diferencia entre ambos perfiles. Y es el perfil de la generación Y el que está provocando que las empresas estén “patinando” a la hora de retener a estos profesionales. Los profesionales de la generación Y son buenos. Sí, muy bien – además representan casi la mitad de la fuerza de trabajo del mundo. Pero no quieren (ni aceptan) ser agentes pasivos del proyecto empresarial. O participan, o están fuera.

    La Generación Y se siente motivada para compartir. Es posible que aún no entienda por qué para ellos resulta completamente normal tener un perfil de FacebookTwitter, un séquito de seguidores y amigos, y un timelime interminable, pero así es, porque los miembros de la Generación Y participan de las redes sociales por ser ámbitos de pura colaboración y compartición.

    En las redes sociales se puede hablar, dar una opinión y ser escuchado. Son un espacio para de pedir, indicar, opinar, preguntar, cuestionar y construir. Eso es la colaboración.

    Y debido a que las redes sociales están tan cerca de estos profesionales, uno de los grandes debates de hoy es si se permite o no el uso de las redes sociales dentro de las empresas. Existen investigaciones que cuantifican la pérdida de tiempo, mientras que otras demuestran que las redes sociales aumentan la productividad.

    En mi caso, tengo una agencia de Social Media -donde todos los empleados son, por supuesto, los representantes clásicos de la generación Y-. En la empresa siempre he permitido el uso de las redes sociales, ya que, por convicción, creo en su potencial. Además de que yo soy la primera que tiene siempre a mano el iPhone para revisar y actualizar mi Facebook y Twitter… ¡incluso antes de salir de la cama para cepillarme los dientes! Pero confieso que a veces me preocupa un poco el tiempo que se dedica a las redes sociales y si en realidad ayuda a ser productivo o no.

    Por todo ello, es muy divertido para mí acompañar el trabajo de mi empresas y mi equipo con Zyncro. No se eliminan las redes sociales tradicionales de su rutina, sino que se incorporan al ámbito profesional, y ahora consigo ver cómo aumenta la productividad gracias a un entorno y una herramienta colaborativa que es “familiar” para todos nosotros. El equipo trabaja de una manera mucho más cohesionada. Todo el mundo tiene la misma información. Y lo mejor de todo, ¡les encanta!

    El “te acabo de enviar un e-mail” fue reemplazado por el “acabo de publicar en Zyncro.” Un gran ahorro…

     

     
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